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Huertos caseros versus el supermercado

Huertos caseros

Mi amiga Carmen me invitó a una fiesta el próximo viernes 30, el motivo de la fiesta es el de recaudar fondos para poner en pie un proyecto de huerto casero. ¿Un huerto casero, qué eso? le pregunté de inmediato, claro me encantan las fiestas pero una con motivos de huertos merece toda mi curiosidad y bueno como siempre mi duda me llevo a discutir con amiga sus deseos de hacer ¡una granja en su azotea! Exagero, sin embargo es todo un tema este de los huertos porque viene asociado con una toma de conciencia real sobre lo que se come además según mi amiga es una forma de contrarrestar el avance de monstruos de los transgénicos como Monsanto, en eso no sé si estoy de acuerdo pero vamos adelante.

Según mi amiga poner un huerto casero, ya sea en la azotea, como en su caso u en otra parte del hogar requiere de dedicación más que de dinero ¿entonces por qué haces una fiesta para obtener dinero para tu huerto? La interpelé, a lo que ella respondió que es necesario porque el espacio que tiene destinado para su proyecto de huerto es la azotea la cual debe acondicionar impermeabilizando muy bien el área además de hacer unas adecuaciones al espacio. Entonces seguimos platicando y ella me comentó que en muy pocos pasos se puede construir un huerto casero y por supuesto me habló también de las ventajas que éste representa para nuestra alimentación ¡porque puedes sembrar y cosechar tus propios alimentos! me dijo muy convencida.

Aquí están los pasos a seguir para hacer tu propio huerto casero según mi amiga:

“Antes que nada debes elegir muy bien el terreno donde quieres hacer el huerto. Se recomienda adoptar unas medidas de entre 8.20 metros de largo x 1.2 metros de ancho x 60 centímetros de profundidad. El lugar puede ser delimitado por unos palos para poder visualizar la zona y así trabajar en él. Una vez que ya se eligió el terreno destinado es hora de dejar bien limpia la zona donde vamos a cultivar. Por ejemplo si el suelo es muy duro es necesario regarlo con antelación y dejarlo reposar algunos días…

Luego hay que usar un pico porque se debe ir picando por toda la superficie para después regar la tierra durante cinco minutos aproximadamente. Tienes que mojar el terreno también porque de esta manera será más fácil excavar. Si el suelo es muy arcilloso puedes poner una capa de arena ahora bien si es muy arenoso tienes que poner una capa de barro. Sigue la excavación. Con una pala se excava o se abre una zanja de 30 centímetros de profundidad por 1.2 metro de largo y 30 centímetros de ancho. Esto lo tienes que hacer en un lado del rectángulo seleccionado. Más tarde con la horca tienes que aflojar 30 centímetros del fondo del terreno seleccionado para ello hay que aflojar la tierra moviéndola hasta que quede muy suave. Ojo, no saques la tierra.

Después vuelve a agujerear con las mismas medidas, 30 cm de profundidad por 1.2 metros de largo por 30 centímetros de ancho, una zanja más. La tierra que saques de este agujero la tienes que utilizar para tapar la primera zanja. Acto seguido vas a aflojar con la horca los siguientes 30 centímetros del fondo de la superficie seleccionada para hacer un huerto. Es decir, debes repetir la misma acción que antes y lo tienes que hacer hasta terminar todo el terreno. Luego con un rastrillo tienes que nivelar la tierra y regarla. Ahora pon entre 2 y 5 cubetas de abono, utilizando el rastrillo para extender el abono por toda la superficie. Como máximo tienes que remover la tierra unos 10 centímetros de hondo. Una vez extendido todo el abono ya está preparada la superficie del huerto, que ahora sí está listo para sembrar.

Uff, ¿todo eso tengo qué hacer? Le pregunto en broma y ella con cara condescendiente dice: sí. Por supuesto que no tengo intención de hacer un huerto en casa pero una de las cosas que me interesan de esto es que este tema está ligado a otros como el de combatir al mercado de alimentos chatarra, por ejemplo. A su vez, la gente que impulsa este tipo de proyectos generalmente también lo hace de la mano de otras acciones en su vida, dejar de comer carne es una de ellas. Otros también lo hacen para contrarrestar el avance de cadenas tipo Wall Mart que de a poco van conquistando todo e mercado de alimentos motivo por el cual os tradicionales tianguis y mercados donde hasta unos años se podía comprar desde una manzana hasta un remedio para las reumas, hoy es una tristeza porque algunos de estos espacios no pueden resistir el avance de esas cadenas monstruo que ya controlan casi todo.

Mi amiga me platica que ella hace lo de huerto en casa por necesidad y por ecología. Ella ha decidido ser vegetariana desde tiempo atrás, pero dice que cada vez es más difícil hallar buena calidad de alimentos en los supermercados y que como no puede tomarse el tiempo de ir a un tianguis porque a esa hora trabaja la única opción que tiene es la de sembrar y cosechar sus propias verduras. Todo bien. Pero la cosa se pone candente cuando discutimos de qué forma estas nuevas costumbres urbanas son en verdad una resistencia avance de las cadenas monstruo tipo Monsanto.

Ella sostiene que sí, yo sostengo que no. Ella argumenta que de esta manera le estamos dando un ataque al bolsillo de las cadenas monstruo, yo digo que no. Que si bien de esta manera nos ahorramos unos cuantos pesos además de tener la certeza de que lo que comemos está bien producido, o sea sin alteraciones químicas esto no quiere decir que estemos golpeando a los grandes monopolios de los alimentos y que en todo caso una forma real de combatir a estas cadenas es apoyar a los trabajadores del campo y defenderlos de los ataques que reciben de duchas empresa cuya única misión es obtener las mayores ganancias sin importar que el campo y sus trabajadores paguen las consecuencias de sus experimentos, claro esto junto a quienes vivimos en las ciudades a expensas de lo que ellos nos quieran vender. Si bien apoyo a mi amiga y su huerto casero, es un hecho que para comer bien hay que ligar esta batalla a otras que se dan al mismo tiempo.

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